EFECTO APLAUSO

Aplauso
“Sembrad una pequeña simiente de rebeldía,
y tendréis una cosecha de libertades.”
-Práxedis Gilberto Guerrero.-

Diario Positivo, entrada 29.

Cuando vemos algún espectáculo y éste finaliza, se produce un fenómeno que, al menos a mi, siempre me ha parecido interesante. Durante unas milésimas de segundo, todos nos quedamos quietos, no reaccionamos ante lo que acabamos de ver, es entonces cuando alguien empieza a aplaudir y de repente, todos seguimos a esa persona. Parece que sea una decisión tomada automáticamente, pero siempre hay un individuo que inicia el estallido de vítores y aplausos.

Pienso que en la vida en general, debería producirse este mismo efecto. Ya os he hablado en multitud de ocasiones sobre la necesidad de que el mundo cambie, y es en ese punto en el que el “efecto aplauso” entra en juego. Muchas veces afrontamos el cambio con una frase: “¿para qué voy a intentar cambiar algo? No va a servir de nada.” Y entonces desechamos la idea de progresar.

Durante toda la vida hemos sido como veletas a la espera de un golpe de viento que nos diga hacia donde apuntar. ¿No os cansa esa actitud pasiva? Hasta que alguien se pronuncie y diga: “¡Es la hora del cambio!” nada cambiará. Somos guerreros en la sombra; cuando hay una multitud manifestándose sí que nos pronunciamos, cuando nuestra voz se difumina con el sonido ensordecedor de las masas y es imposible que nos señalen. Pero la unión no siempre hace la fuerza. A veces, aunque sea pocas, la valentía individual tiene más poder que la valentía grupal.

Es en este punto en el que recuerdo que cada vez que una persona se ha atrevido a luchar contra los problemas – sean éstos del tipo que sean – su voz no solo no se ha difuminado, si no que ha perdurado en el tiempo. ¿Alguien es capaz de olvidar la frase: “prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado”? Son las palabras de una persona que tuvo el valor de alejarse de la muchedumbre, mirar de frente al problema y gritarle irrespetuosamente que no se dejaría vencer.

También hay que dejar de buscar culpables. (El gobierno, la crisis, el trabajo) acostumbramos a decirnos que “cuando tenga más dinero podré hacer más cosas” y eso es un error, es una frase negativa aunque no nos lo creamos. Lo que estamos diciendo con esa afirmación, es que mientras no tengamos tanto dinero como necesitamos, estaremos en modo vegetativo. ¡Que nadie se mueva hasta que la crisis mejore, y os prometo que la crisis jamás mejorará!

Yo, desde mi humilde puesto de escritor, solo os puedo decir que hace ya tiempo que he empezado a aplaudir esperando que alguien me siga. ¿Os animáis?

-Sergio Flores Marcos. (Floser)-
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