Vígesimo Séptima Edición de los Premios Goya

La noche de los Goya prometía ser cuanto menos interesante. En un año en el que el cine español nos ha regalado películas de la talla de “Lo Imposible” y la animación española parece haber despegado con fuerza de la mano de Enrique Gato y sus “Aventuras de Tadeo Jones”.

Esto es lo que prometía, pero por desgracia se quedó en eso, una sucesión de promesas incumplidas. Parece ser que la organización, lejos de evolucionar cada año, decide ir atrás, y es curioso que la calidad de una gala que premia a un cine que está en ascenso, vaya en deterioro.

Empezó con un narrador en off con muy poca gracia a la hora de hablar. Quizá hacer una selección de voces para alguien que hará esta labor no sería mala idea. El montaje inicial, en el cual Eva Hache hablaba, como en cada inicio de los Goya, de la dichosa crisis. Para mi criterio, la novedad sería hablar de algo distinto, algo que, por ejemplo, tuviera que ver con el cine.

La primera intervención física de Eva en la gala, fue un monólogo en el cual hablaba de la actualidad, siempre ajena al cine. Los sobres, la crisis, la familia real. ¿Para qué tiene El Club de la Comedia? Me gusta esta presentadora, pero como sucesora de Buenafuente en la presentación de los premios Goya, no.

Hubieron varios errores organizativos. Por ejemplo en el premio a la Mejor Canción Original. La organización cometió el error de equivocarse de sobre. Cuando dijeron que la canción “Lineas Paralelas” de la película “Grupo 7” había ganado la estatuilla, los chicos que habían compuesto el tema se levantaron para dirigirse al escenario, en ese momento los presentadores del premio dijeron que había sido un fallo, y que la verdadera ganadora era “No te Puedo Encontrar” del largometraje “Blancanieves”. Los chavales compositores de la primera canción, se quedaron helados al enterarse de que no habían ganado y que se tenían que volver a sentar.

En general, una gala más política que cinematográfica. Los agradecimientos de Candela Peña pidiendo trabajo: “Tengo un hijo al que mantener” bueno, en esto solo puedo decir que muchas madres están en esa situación, solo que no tienen una gala en la cual gritarlo a los cuatro vientos. ¿Qué la hace especial a ella? Por lo visto haber salido en una película.

José Corbacho quiso llevarse el protagonismo cuando presentaba el premio a la mejor Actriz Revelación, dando un bofetón verbal, para mi gusto desmesurado, al ministro Wert. Y que conste que no defiendo al político, ni muchísimo menos, pero considero que hay formas y formas de decir las cosas, y Corbacho le atacó en una gala pública, como un pitbull con rabia ataca a una presa.

No fue el único que anhelaba protagonismo, Antonio Resines pareció no tener bastante con el ridículo del rap del año pasado. Este año hizo una pantomima en la cual un “doble” salía por el escenario dando volteretas y se estrellaba en el patio de butacas, en el cual, Resines se levantaba simulando haber sido él. Esto habría sido gracioso si la hora que le precedía no hubiera sido tan soporífera, y me atrevo a decir que ni así habría sido gracioso.

La “animación” entre premios, animación entre comillas porque al menos a mi no consiguió animarme, corrió de la mano de los amigotes de siempre. Ernesto Sevilla, Carlos Areces, Joaquin Reyes, y bueno, los que parecen estar abonados a todos los eventos españoles. Hubo una intervención especialmente pesada, en el cual Ernesto Sevilla pedía que la gente del público hiciera una reivindicación seria, y entre el público se situaban los amigos disfrazados comentando cosas que creo que pretendían ser graciosos. Un gag excesivamente largo, como el resto de la gala. Igual de casposo fue el vals que Alex O’dogherty intentó vendernos, en el cual hablaba de las películas nominadas.

Por otro lado hubieron dos momentos que podrían haber sido emotivos, pero que no lo fueron del todo. Solo uno de ellos lo consiguió, y fue el “In Memoriam” donde se recordaba a los actores, actrices, maquilladores/as, directores y directoras, a los artistas del cine en general que fallecieron este año.

El otro, el Goya Honorífico a la trayectoria de Concha Velasco, entregado por su sobrina Manuela Velasco. El primer Goya que la actriz gana, donde podría haberse explayado en un discurso decente. Lejos de eso, Concha Velasco decidió hacer un monólogo, creo que intentando ser graciosa, sobre sus nominaciones sin victoria en pasadas ediciones.

En cuanto acabó, Concha se vio rodeada de artistas que hicieron un número musical que muchos no se sabían y se les notaba en el playback. Es decir, se desaprovechó un momento que podría haber sido emotivo, para optar por el humor, o mejor dicho, por la pretensión de humor.

No todo fue horrible. Por suerte el discurso de Enrique Gonzalez Macho, director de la academia, salvó la gala. Fue inteligente y locuaz al hablar de la subida del IVA, tanto en la vida general como en la cultura. La piratería, una vez más, como punto importante en los discursos de los directores. Y cerró con la frase: “El cine no pertenecerá jamás a ningún partido político, ni al de las cejas, ni al del bigote, ni al de la barba, ni al de ningún otro apéndice capilar. Siempre pertenecerá al pueblo.” Pienso que la vigésimo séptima edición de los Goya, debería dar las gracias a su director, porque la salvó.

Si antes os comentaba la desafortunada parrafada de José Corbacho, debo comentar el durísimo pero acertado discurso de Javier Bardem. Un actor al que cada día admiro un poco más. También daba un bofetón verbal a la política española, pero con algo que parece faltarle a José Corbacho, la clase.

Para mi gusto solo hubo un premio poco merecido, no porque no sea bueno, si no porque considero que está mal organizado. Es el premio al mejor Guión Original. Fue entregado a Pablo Berger por Blancanieves. Veamos, para mi criterio debería haber sido para El Artista y la Modelo. ¿Por qué? Porque Blancanieves no es un guión original. A pesar de que le hayan dado una vuelta de tuerca muy drástica, sigue siendo una adaptación del cuento de los Hermanos Grimm y en todo caso debería haber participado en la categoría de “mejor guión adaptado”.

Ahora ya os dejo con el listado de ganadores de los premios Goya en orden de entrega, resaltando especialmente el Goya a mejor actor para José Sacristán, su primera nominación en una larguísima carrera.

Actor Revelación:

Joaquín Nuñez – Grupo 7.

Dirección Artística:

Alain Bainée – Blancanieves.

Diseño de Vestuario:

Paco Delgado – Blancanieves.

Montaje:

Bernat Vilaplana y Elena Ruiz – Lo Imposible.

Cortometraje de Animación:

El Vendedor de Humo – Jaime Maestro.

Cortometraje Documental:

A Story for the Modlins.

Cortometraje de Ficción:

Aquel No Era Yo – Esteban Crespo.

Actriz Revelación:

Candela Peña – Una Pistola en Cada Mano.

Canción Original:

No Te Puedo Encontrar – Blancanieves.

Música Original:

Alfonso de Villalonga – Blancanieves.

Sonido:

Peter Glossop, Marc Orts y Oriol Tarragó – Lo Imposible.

Dirección Producción:

Sandra Hermida – Lo Imposible.

Actriz Revelación:

Macarena García – Blancanieves.

Guión Original:

Pablo Berger – Blancanieves.

Guión Adaptado:

Gorka Magallón, Ignacio del Moral, Javier Barreira, Jordi Gasull y Neil Landau – Las Aventuras de Tadeo Jones.

Actriz Protagonista:

Maribel Verdú – Blancanieves.

Mejor Fotografía:

Kiko de la Rica – Blancanieves.

Efectos Especiales:

Pau Costa y Felix Bergés – Lo Imposible.

Dirección Novel:

Enrique Gato – Las Aventuras de Tadeo Jones.

Actor de Reparto:

Julián Villagrán – Grupo 7.

Maquillaje y Peluquería:

Sylvie Imbert y Fermín Galán – Blancanieves.

Película Europea:

Intocable – Francia.

Película íbero-americana:

Juan de los Muertos – Cuba/España.

Película de Animación:

Las Aventuras de Tadeo Jones.

Película Documental:

Hijos de las Nubes, la última colonia.

Actor Protagonista:

José Sacristán – El Muerto y Ser Feliz.

Director:

Juan Antonio Bayona – Lo Imposible.

Película:

Blancanieves – Pablo Berger.

Blancanieves se afianza como clara favorita de la noche con diez premios, seguida por Lo Imposible que, para mi sorpresa, solo se llevó cinco. La gala la cerró, como es lógico, Eva H con otro monólogo. No considero necesario pretender que cada aparición de la presentadora tenga que ser graciosa. Soy el primero al que le gusta reír, pero quizá agradecería una gala más seria y elegante con algún chascarrillo. Lo malo es hacer un un humor casposo con alguna flema de seriedad y reivindicación.

-Sergio Flores Marcos. (Floser)-
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2 pensamientos en “Vígesimo Séptima Edición de los Premios Goya

  1. Hola Floser! me parece muy acertada tu crítica de la Gala, mas que nada porque desde mi punto de vista, también deberia hablarse exclusivamente de cine, y tal vez, solo tal vez, hacer guiños a la realidad cultural del país…cierto es que los recortes se están ensañando con sectores como el cultural de forma más específica…pero que es una gala de cine si no se habla de cine? que la llamen gala de los premios tijeretas no?

  2. Es la manía que hay en este país de abusar de lo que vende. Vende la queja, hablar de lo mismo siempre, y como eso vende, de eso se habla. Lo triste es que se utilice esa manía en galas como los goya.

    También en los Oscars se hace una crítica a la sociedad y a la política, pero no durante toda la gala. En muchos momentos me pareció ver un programa del corazón, Sálvame, o alguno de estos, más que una edición de los premios Goya.

    Merci por tu comentario Sara.

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