El Cuenta-Cuentos: El Caso Grimm. (Parte 3)

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(3ª parte, 14 de febrero de 2013)

Palabras a añadir:

(No hay palabras a añadir)

James Wilde entrevistó a los vecinos, aún a sabiendas de que no conseguiría nada. Aquel asesino era como un espectro, nadie lo veía. El caso más claro era el asesinato de Rapunzel, ¿cómo era posible que hubiera tapiado puerta y ventanas, y nadie le hubiera visto? Wilde sentía cierta admiración por aquel psicópata. La admiración que, bajo su criterio, todo investigador debe sentir. El odio te ciega, la admiración te hace pensar como la otra persona.
Cuando terminó de entrevistar sin éxito, como ya sabía, a los vecinos, volvió a la comisaría. Tenía que informar a sus superiores. Algo que detestaba hacer. Para él, los manda mases eran personas más preocupadas por su imagen que por resolver los crímenes. A pesar de su corta edad, ya le habrían propuesto un suculento ascenso. Dejar las calles y centrarse en los asuntos más… burocráticos. James, por descontado, lo rechazó. Tenía claro que el día que no pudiera investigar en primera línea, dejaría el cuerpo.

¿La prensa ya se ha enterado del último asesinato?
La prensa se entera antes que nosotros, capitán. Pero no les dio tiempo a subir a la escena del crimen.
¡Maldita sea! Este asunto se nos está yendo de las manos James… ese maníaco está riéndose de nosotros, ¡y lo peor es que se lo estamos permitiendo!
Es inteligente, no deja pistas.
¡¿Es inteligente?! ¡¿Y en todo este maldito cuerpo no hay ningún policía con cerebro?!

James quiso gritarle, mandarlo al diablo. Sacar la placa y la pistola y tirarlas a la mesa del capitán Norris. Pero se contuvo, no podía permitirse el lujo de perder ese caso. Quería cazar al asesino.

¿Puedo ayudarle en algo más, capitán?
¡No me vaciles Wilde! ¡O será tu cabeza la que ruede!
Descuide capitán, lo hará de todas formas.

Con aquella afirmación, James Wilde, abandonó el despacho de su corpulento jefe. No dudaba que un día fue un agente capaz, fuerte y joven. Pero la vida sedentaria de los despachos habían deformado aquella realidad lejana. Ahora, parecía que un infarto asomara en su pecho en cada exaltación.

¿Todo bien, detective?

Dijo una joven agente en prácticas. Era una chica hermosa, y sentía una fuerte atracción hacia James. Lo que ella no sabía era que sus posibilidades con él eran inexistentes.

Sí. tranquila Sophie, el jefe está alterado, creo que alguien se ha comido su último donut.

Respondió con un guiño, provocando que Sophie Ballard se deshiciera en una sonrisa pueril. James se dirigió hacia el ascensor, y pulsó el botón que le llevaba al parking. Allí cogió su coche y se marchó a casa. Necesitaba pensar en todo lo ocurrido, y prefería hacerlo en la comodidad de su hogar. Lejos de aquellos chupa-sangre que se hacen llamar “policías veteranos”.
Cuando llegó a casa, media hora después de salir de la comisaría. Se dirigió a su cuarto para cambiarse de ropa y ponerse cómodo. Se sentó en el borde de la cama y se quitó el calzado deportivo. Quedó un minuto inclinado hacia delante, con sus codos apoyados en las rodillas, y sus manos cubriéndole la cara. Pensaba en todo lo que había ocurrido en su vida en aquel último mes. El Caso Grimm, Markus, el capitán Norris.
Sintió como su furia iba creciendo en su interior, y en un ataque de cólera, cogió una de sus zapatillas deportivas y la lanzó con fuerza a un lado del cuarto. Ésta golpeó una caja de cartón que había junto al armario, detrás de la puerta del dormitorio. James se dirigió a la caja, era de la mudanza de su ex-pareja. La cogió, alzándola a pulso del suelo. Y cuando se disponía a ponerla sobre la cama, el fondo de la caja cedió y todo lo que había dentro cayó al suelo.
James Wilde miró el contenido de la caja, desparramado por el suelo. Algo le llamó la atención entre todos los trastos. Se agachó para cogerlo y lo sostuvo en su mano con los ojos abiertos como platos, y su corazón rugiendo como el motor de un Ferrari.
Continuará…
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4 pensamientos en “El Cuenta-Cuentos: El Caso Grimm. (Parte 3)

  1. hola Floser! me esta gustando mucho el personaje de Wilde, se me hace un poco Dr. House por algun motivo…puede ser? Como siempre, felicitarte una semana más por el genial trabajo! Sigue así! un beso!

  2. ¿A House? Pues no ha sido voluntariamente porque es un personaje y un actor que detesto. ¿En qué le has encontrado parecido? Que curioso.

    Gracias por tu comentario, me alegra mucho que te guste mi trabajo.

    Explícame lo de House, que me has dejado K.O.

  3. pues me recuerda en el sentido de que es un poco borde y tal…no sigo la serie asi que no puedo dar muchos más detalles jeje, lo dicho a seguir asi! un beso!

  4. ¡Pero por lo borde solo! Ja, ja, ja. Sí, es bastante borde, pero jamás me inspiraría en ese personaje.

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