Diario Positivo: febrero 3

(22ª entrada, miércoles 13 de Febrero de 2013)

Hace pocos días asistí a una ponencia de José Vidal en la Fira de Barcelona. En ella Vidal habló, entre muchas otras cosas, de la zona de confort. He oído hablar mucho de esto, no es algo que nos inventemos él o yo. Pero me gustaría hablar de ello.

¿Qué es la zona de confort o zona cómoda? Bien, la zona de confort o zona cómoda es aquella en la que solemos vivir. En la que nos solemos esconder para no vivir cosas nuevas. Es en la que controlamos todo lo que pasa, en la que nada se escapa de nuestra mente. Básicamente vivimos continuamente en ella, y es donde los riesgos son inexistentes. Es el sitio de nuestra mente en el que instalamos el sofá para más tarde sentarnos de forma permanente. Donde no sentimos miedo, porque ¿quién tiene miedo en su sofá?

Quizá puede parecer que la zona de confort es la mejor zona en la que estar. Si un sitio es seguro, ¿cómo va a ser un lugar negativo? Pues muy sencillo, en esta zona dormitamos, nuestra vida se detiene. Si vemos aparecer una oportunidad de cambiar, la desaprovecharemos porque estamos demasiado agusto en nuestro sofá, como para levantarnos y hacer el esfuerzo. Y eso, hace que nos perdamos cosas increíbles que están por el mundo, ¿os empieza a parecer negativo?

¿Puedo verme obligado a salir de la zona cómoda? Por su puesto que sí. Nos vemos obligados a abandonar esa zona muy a menudo. Cuando un ser querido fallece, cuando nuestra pareja nos deja, cuando perdemos o no encontramos un trabajo. Todo eso hace que salgamos de la zona. Y sí, salir de la zona cómoda, siempre requiere sufrimiento, eso es cierto. Pero decidme una cosa: cuando os habéis enfrentado a una adversidad, cuando habéis superado un problema realmente doloroso, ¿no os habéis sentido orgullosos y poderosos? Eso es lo que se consigue cuando nos exponemos al dolor de “la zona de miedo”.

¿Y cuando he salido de mi zona cómoda, y he superado esa adversidad qué pasa? Lo que ocurre con la zona cómoda es que nos impide crecer, se nos queda pequeña y nuestro instinto de adaptación, frena el crecimiento. Cuando conseguimos salir de esa zona, de ese habitáculo minúsculo, empezamos a crecer a una velocidad que parece que nuestro interior necesite recuperar el tiempo perdido. Es entonces cuando no podemos volver a meternos en la zona cómoda en la que vivíamos, porque no cabemos.

¿Entonces ya estoy a salvo de la zona de confort? No, ni mucho menos, porque si en vez de seguir luchando, y buscando nuevos retos, nos adormecemos, creamos una nueva zona de confort a nuestro alrededor y volvemos a generar una barrera que nos impedirá crecer.

Evitar eso es algo tan sencillo y a la vez tan complicado como arriesgarse. Conocer gente nueva, luchar por vuestros sueños. ¿Suena a tópico cinematográfico? Puede, pero… ¿qué es la vida si no una gran película? La realidad la escribís vosotros, sed los guionistas de vuestro largometraje.

Cuando nos conformamos con el trabajo que tenemos porque “es lo que hay” nos encadenamos a la zona de confort. Cada vez que dejamos de soñar porque “la cosa está muy mal” añadimos un eslabón a esa cadena. Cuando decimos hacer algo, y no lo hacemos porque requiere mucho esfuerzo y estamos cansados, añadimos otro eslabón. Así sucesivamente hasta que tenemos una cadena tan larga, tan fuerte, que es complicado romperla.

No digo que dejéis vuestro trabajo, eso es decisión de cada uno/a, lo que digo es que nunca debéis conformaros con lo que tenéis. La perfección no existe, por el simple hecho de que siempre se puede tener algo mejor. Y si un día tenéis algo que parece realmente maravilloso, que roza vuestra concepción de la perfección, seguid luchando porque seguro que hay algo mejor.

Conformarse, para mi, no es sentarse en la zona de confort, es sepultarse en ella. El día que veáis que os conformáis con lo que tenéis, haceros una simple pregunta: ¿es que no me merezco algo que aún sea mejor que esto? Ante esta pregunta solo hay una respuesta, y es “sí, si que me lo merezco” cualquier otra respuesta es errónea.

Ahora, para terminar, os dejo un video que me parece genial. En él veréis, de forma elegante y entretenida, más sobre la zona de confort.

¿Te Atreves a Soñar?Ideado por Matti Hemmi y dibujado por Ramón Rodriguez.

-Sergio Flores Marcos. (Floser)-
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