El cuenta-cuentos: El camino de las gaviotas. (Parte 2)

Como veis el juego es bien sencillo. Bien, pues empecemos.

Para la primera parte de “El camino de las gaviotas” pulsad AQUÍ.

(2ª parte, 17 de Octubre de 2012)

Palabras a añadir:

Sara: avaricia, inerte, sopesar y cuadriculado.

Continuación…

Esteban dejó un segundo su bolígrafo para hacer caso a un crío que estaba hablándole. El chaval no entendía lo que el pequeño le decía, pero le encantaban los niños. Solía declararse “su fan número uno.” Cuando el niño se marchó, despidiéndose enérgicamente de Esteban con la mano. Éste no pudo evitar acordarse de Juan nuevamente.
Recordaba como se había auto-proclamado defensor de su amigo. Esteban no era un chico violento, pero sabía defenderse. Juan, sin embargo, era más tímido y temeroso. Su homosexualidad no era bien aceptada en aquel barrio. La gente se metía con él y a menudo Esteban tenía que defenderle. Desde bien temprana edad, había tenido que dejar claro que nadie podría abusar de su bondad. Nadie podría reírse jamás de él. Y por descontado, nadie podría molestar a su querido amigo.
Juan, por su lado, estaba inmensamente agradecido. Se sentía mal, pensaba que siempre estaba metiendo en líos a su amigo Esteban. A veces tenía que SOPESAR si era justo poner a su amigo en aquellas situaciones. Pero se negaba a renunciar a aquellas defensas, a aquel apoyo incondicional de Esteban. Pensaba que quizá aquella era una muestra clara de AVARICIA, pero no podía evitarlo.
En el reloj marcaban las cuatro de la tarde, Esteban seguía esperando en aquel banco. Ante él, un padre paseaba con su hijo. El hombre reñía efusivamente al chico. Aquel detalle hizo que Esteban recordara al padre de Juan. Un hombre rudo, que jamás aceptó la homosexualidad de su hijo. Era un hombre bruto, más parecido a un bárbaro que a una persona civilizada. Su pensamiento, homófobo y CUADRICULADO le impedía aceptar a Juan tal como era.

Estoy harto de que me trate así, Esteban.
Lo sé, pero tienes que aprender a ignorarle.
¿Cómo se hace eso? ¿Cómo se ignoran los insultos de un padre?
Escuchando los elogios de quienes realmente te quieren.

Aquella conversación era una de las favoritas de Esteban. El recuerdo de aquellas palabras siempre había ayudado a Juan. Aprendió, poco a poco, a ignorar a su padre. Sus ofensas se quedaban en intentos inútiles de deprimirlo. Sus sentimientos quedaban intactos, INERTES ante aquellas palabras envenenadas. Se había vuelto inmune a aquella ponzoña. Todo gracias a Esteban, que ya no solo le defendía en confrontaciones físicas. Ahora también velaba por su bienestar mental. Era el claro caballero defensor de su estado de ánimo. Era, ante todo, la persona más importante que Juan conocería jamás.

Continuará…
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2 pensamientos en “El cuenta-cuentos: El camino de las gaviotas. (Parte 2)

  1. Hola Floser, me encanta esta historia…en serio! y voy a ser tu peor pesadilla muahahahaha!!! te dejo más palabras: aviador, remoto y latón. Ánimo, sigue asi!

  2. Como siempre jajajaja de verdad que me encantan tus palabras, porque me hacen pensar. Por ejemplo: ¿como leches meto yo en esta historia “aviador” y “latón”? Mola, a ver que sale de ahí. ¡Gracias por el comentario!

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