El cuenta-cuentos: El camino de las gaviotas. (Parte 1)

Como veis el juego es bien sencillo. Bien, pues empecemos.

(1ª parte, 10 de Octubre de 2012)

Palabras a añadir:

(No hay palabras a añadir)

Había llegado a su cita antes de tiempo, se sentó en un banco situado en la sombra de una amplia y larga avenida de aquella Barcelona regada por el olor a mar.
Sacó de su mochila un pequeño cuaderno y un bolígrafo de color rojo. Abrió el cuaderno y posó su mano derecha en la hoja cuadriculada. Antes de comenzar a escribir, prestó atención al anillo de su pulgar. Siempre lo hacía, era una especie de ritual antes de posar la punta del boli en el folio. Mirar aquel anillo plateado con cenefas en relieve le transportaba a través del tiempo a un recuerdo encantador.
Aquel anillo estaba ligado de manera muy indirecta a su mejor amigo de la infancia. Ambos habían sido amigos inseparables desde bien pequeños hasta la mayoría de edad. Los diez y ocho años fueron los últimos que aquel amigo acomodado en el recuerdo conocería. Pero ésta no es una historia melodramática, no… ésta es la historia de como una amistad verdadera es indestructible, y tan fuerte que ni la fría guadaña de la muerte puede destruirla.

Nacer en un barrio marginal no es tan malo como muchos intentan hacer ver. Dos críos se conocieron en una clase llena de pequeños alborotadores.
No supieron nunca como pasó, pero lo cierto es que aquellos dos chicos se hicieron inseparables. Nada podía con su amistad. Ya sé lo que mucha gente estará pensando: “una amistad así solo es posible en el cine”. Bueno, quizá el cine tomó la realidad, en algún momento, como fuente de inspiración.
Ambos críos fueron el pilar maestro del otro. Pero nadie ha dicho que no discutieran, lo que ocurre es que incluso de las discusiones salía una amistad más fuerte. Sin duda aquella fue la relación más pura y sincera que el chico del banco había tenido jamás.
Tenían la misma edad, aunque Juan era un día mayor que Esteban, un hecho que Juan acostumbraba a recordar en tono de burla a diario. Esteban se reía siempre, era curioso que a pesar de recibir la misma broma cada año, a él le hiciera gracia.
Desde aquel banco, oliendo la brisa cálida, Esteban pudo recordar la confesión más íntima de Juan, fue la confesión de su homosexualidad. Eran tan solo unos críos, pero Juan tenía las ideas claras. Aunque la confesión que más sorprendió a Esteban no fue aquella, si no la de que Juan estaba enamorado de él. Y en el banco de aquella avenida, Esteban pudo sentir como sus mejillas se bañaban con lágrimas de añoranza.

Continuará…
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2 pensamientos en “El cuenta-cuentos: El camino de las gaviotas. (Parte 1)

  1. buen cambio de registro Floser! me encanta como puedes pasar de una historia de acción con zombies a una historia más melancólica como parece ser ésta! Debo añadir que me está gustando y para que puedas seguir regalandonos con tu prosa, te dejo palabras a utilizar en tu próximo cuentacuentos: avarícia, inerte, sopesar y cuadriculado. Gracias y sigue así!

  2. Hola Sara, muchísimas gracias por tu comentario, y por tus palabras. Me alegra mucho que te haya gustado el cambio de género. Es un poco la idea de la sección, que se vea que no soy escritor de un solo estilo, si no que soy capaz de abarcarlos todos. ¡Gracias!

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