Diario positivo: Octubre – 1

(3ª entrada, 03 de Octubre de 2012)

Bienvenidos/as a esta sección que toma como principal inspiración el optimismo. Sin duda se ha convertido en una de mis secciones favoritas. No pretendo otra cosa que ayudar a la gente. No quiero deciros como vivir vuestras vidas, ya que no soy nadie para ello. Lo que intento es exponeros las enseñanzas que la vida me ha dado, y si en una de esas experiencias os veis reflejados/as y podéis aprovechar mi lección, esta sección habrá tenido un éxito rotundo.

Hay mucha gente que tiende a decirme que por mi edad, (veintiséis años) no puedo haber vivido cosas tan trascendentales como para “ayudar” a los demás. Bueno, con todos mis respetos, eso es una bobada. La edad no la dictan los años que cumplimos, si no lo que vivimos y aprendemos por el camino. Hay personas mayores de treinta años que se comportan como si siguieran en la pubertad, y chavales/as de diez y siete que te dan una lección de madurez constante.

Yo no obligo a nadie a que me lea. Esto es un blog público, gratuito. Si crees que leerme es perder el tiempo, te invito a que sigas con tu vida. No quiero hacer que nadie pierda su tiempo, de la misma manera que no quiero malgastar el mío. Para los y las que os quedáis, quiero hablaros de las relaciones personales. Pero si la semana pasada abarcamos el amor, ésta quiero profundizar en la amistad.

La amistad, para mi, es la relación más importante que existe. Más incluso que la familia, (aunque esto son convicciones personales, impuestas por la familia que me ha tocado en el sorteo sátiro de la vida). Benjamin Franklin dijo una frase que me encanta, y es: “un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo siempre será un hermano” desde que la escuché me sentí menos culpable por desechar de mi vida a mi hermano. Todo el mundo ponía el grito en el cielo, me decían que “la familia es lo primero” Bueno, eso me serviría si fuera don Vitto Corleone, pero yo soy Sergio, Floser, no me rijo por las “normas” de la sociedad, tengo mis propias normas.

Ya os hablé de cómo tenéis que desechar de vuestras vidas a las personas negativas. Y la familia no está libre de pecado. Si tenéis suerte y vuestra familia es buena, y estáis agusto, os lo pasáis bien… disfrutad, en serio, no es sarcasmo. Disfrutad de esas relaciones. Pero si por lo contrario, vuestra familia os hace daño, supone una losa para vosotros/as, si os lleva a un estado de desesperación y negatividad extremo… en serio, desecharlos.

No digo que tengáis que echar de vuestras vidas a vuestra madre, por ejemplo. Eso ya depende de cada uno/a. Lo que digo es que hay una cosa que no nos quitamos de la mente, y es ese pensamiento erróneo de que a la familia se le perdona todo. No… la familia se llama así por una casualidad del destino, porque tú llegaste a ese grupo de gente. Pero antes de familiares, son personas. A mi, mi hermano me cae muy mal. No le soporto, ni si quiera puedo escuchar su voz. Y un día decidí que esa rabia que me creaba cada vez que él habría la boca era una negatividad horrible. Y pensé que si es una persona que no me deja crecer, ¿qué más da el parentesco? “Es que tiene tu sangre” no, perdonad, mi sangre la tengo yo… es cierto que no puedes decidir a la familia que te toca, pero estás en todo tu derecho de decidir si quieres a esa familia.

No os sintáis como monstruos por pensar que no queréis a algún familiar. El amor no siempre es un sentimiento impulsivo, muchas veces sabe a quien querer. Sabe quien se lo merece y quien no. Y eso suele pasar en el amor amistoso o familiar. En el amor romántico es más difícil controlarse. Pero cuando se trata de un amigo/a o un familiar, el corazón se convierte en la sabiduría.

¿Cómo se consigue revelarse contra la familia? Realmente no hay ninguna forma establecida, ya que cada persona es un mundo. En mi caso fue simple y llanamente el cansancio, el agotamiento mental. Fue por eso por lo que decidí tomar distancia con ciertos miembros de mi familia.

No les echo de menos, la verdad. Una cosa que suele pasar en una familia con más de un hermano. Es que si os enfadáis y dejáis de hablaros, vuestra madre os hace chantaje emocional para que seáis vosotros/as los que cedáis y vayáis a hablar y lo solucionéis. Bien, esto no lo hagáis porque os lo están pidiendo. “oye, habla con tu hermano” cuando escuches eso, piensa, pregúntate si es lo que quieres. Piensa en esa persona y pregúntate qué te hace más feliz, mantener la relación o distanciarse. Y actúa en consecuencia. Al fin y al cabo vuestra madre no va a convivir con vosotros/as, y tenéis que buscar lo que más felices os haga.

A mi siempre me decía que tenía que hablar con él, que era una lástima que dos hermanos no se hablasen. Que ella lo pasaba mal así… yo una vez me harté y le dije a mi madre: “vamos a ver, dices que te sabe mal que no nos hablemos. Sin embargo cada vez que yo doy mi brazo a torcer y soluciono la situación, tardamos semanas en volver a discutir. Tan solo semanas, y hay mosqueo, mal rollo, negatividad… ¿me estás diciendo que te sabe mal que no hablemos, pero no te sabe mal que sea infeliz porque está este individuo cerca?” No supo que contestarme. No hagáis las cosas por los demás. Eso os generará una sensación de sumisión que desembocará en un descenso en el escalón de autoestima… como siempre digo, “sois los que conviviréis con vosotros mismos, no los demás. Entonces, haced las cosas porque es decisión vuestra.

Gracias.

-Sergio Flores Marcos. (Floser)-
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